El dinero no puede comprar la felicidad (eso está claro), pero definitivamente puede comprar todo lo demás; nos brinda una sensación de tranquilidad y bienestar social, además de estatus y prestigio, debido a eso solemos dedicarle varias horas de nuestro tiempo y esfuerzo a buscar nuevas y mejores maneras de obtenerlo.

A la par de todo esto, han ido apareciendo entidades e instituciones relacionadas con el manejo y la administración del dinero. La principal de todas: los bancos.

Los bancos ofrecen una gran variedad de servicios y productos destinados a rentabilizar tus ahorros, desde abrir cuenta corriente hasta pedir un préstamo hipotecario. La idea es que confíes tu dinero al banco para que lo administre y lo haga producir,  dándole permiso para que lo invierta como mejor le parezca, a cambio de una tasa de intereses y otros beneficios.

Lastimosamente, según datos del Banco de España, cerca del 40% de los ahorros de los españoles está almacenado en cuentas corrientes que no generan ningún tipo de rentabilidad. A pesar de las numerosas opciones y ofertas de inversión (como pueden ser las cuentas corrientes remuneradas) este 40% sigue sin ser captado. ¿La razón? Falta de información y costumbre.

Debido a la volatilidad de los mercados, las cuentas remuneradas resultan en uno de los refugios más seguros frente a una crisis. Para su correcta elección, es necesario tener presente 2 conceptos fundamentales: operatividad (que tan manejable es mi dinero) y rentabilidad (que tanto, y en cuanto tiempo, crecerá mi dinero)

Por lo tanto, las cuentas de alta rentabilidad (cuentas remuneradas) suelen tener un atractivo interés y podemos saber de antemano cuanto será lo que ganaremos, debido a que no juega con el valor de ningún índice al no ser del tipo variable. En el caso de los bancos online que ofrecen este servicio, te posibilitan una total disponibilidad del capital, libre de comisiones.

Por utilizar un ejemplo, la rentabilidad neta anual, luego de descontar el 18% en impuestos que deberán pagarse a Hacienda, con una inversión de 6000€ y ahorrando en una cuenta remunerada promedio, seria aproximadamente de 295€. Nada mal, teniendo en cuenta que solamente basto con depositar el dinero para que comience a generar más dinero.